Proverbios 1 BJ
Biblia de Jerusalén
Proverbios 1
▼
1Proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel:
2para aprender sabiduría e instrucción, para entender los discursos profundos,
3para alcanzar instrucción y perspicacia, - justicia, equidad y rectitud -,
4para enseñar a los simples la prudencia, a los jóvenes ciencia y reflexión,
5Que atienda el sabio y crecerá en doctrina, y el inteligente aprenderá a hacer proyectos.
6para descifrar proverbios y enigmas, los dichos de los sabios y sus adivinanzas.
7El temor de Yahveh es el principio de la ciencia; los necios desprecian la sabiduría y la instrucción.
8Escucha, hijo mío, la instrucción de tu padre y no desprecies la lección de tu madre:
9corona graciosa son para tu cabeza y un collar para tu cuello.
10Hijo mío, si los pecadores te quieren seducir, no vayas.
11Si te dicen: «¡Vente con nosotros, estemos al acecho para derramar sangre, apostémonos contra el inocente sin motivo alguno,
12devorémoslos vivos como el seol, enteros como los que bajan a la fosa!;
13¡hallaremos toda clase de riquezas, llenaremos nuestras casas de botín,
14te tocará tu parte igual que a nosotros, para todos habrá bolsa común!»:
15no te pongas, hijo mío, en camino con ellos, tu pie detén ante su senda,
16= porque sus pies corren hacia el mal y a derramar sangre se apresuran; =
17pues es inútil tender la red a los ojos mismos de los pajarillos.
18Contra su propia sangre están acechando, apostados están contra sus propias vidas.
19Esa es la senda de todo el que se entrega a la rapiña: ella quita la vida a su propio dueño.
20La Sabiduría clama por las calles, por las plazas alza su voz,
21llama en la esquina de las calles concurridas, a la entrada de las puertas de la ciudad pronuncia sus discursos:
22«¿Hasta cuándo, simples, amaréis vuestra simpleza y arrogantes os gozaréis en la arrogancia y necios tendréis odio a la ciencia?
23Convertíos por mis reprensiones: voy a derramar mi espíritu para vosotros, os voy a comunicar mis palabras.
24Ya que os he llamado y no habéis querido, he tendido mi mano y nadie ha prestado atención,
25habéis despreciado todos mis consejos, no habéis hecho caso de mis reprensiones;
26también yo me reiré de vuestra desgracia, me burlaré cuando llegue vuestro espanto,
27cuando llegue, como huracán, vuestro espanto, vuestra desgracia sobrevenga como torbellino, cuando os alcancen la angustia y la tribulación.
28Entonces me llamarán y no responderé, me buscarán y no me hallarán.
29Porque tuvieron odio a la ciencia y no eligieron el temor de Yahveh,
30no hicieron caso de mi consejo, ni admitieron de mí ninguna reprensión;
31comerán del fruto de su conducta, de sus propios consejos se hartarán.
32Su propio descarrío matará a los simples, la despreocupación perderá a los insensatos.
33Pero el que me escucha vivirá seguro, tranquilo, sin temor a la desgracia.»
Publicidad
Pasajes bíblicos populares
Copied