nagadiweb nagadiweb

Apocalipsis 3 BJ

Biblia de Jerusalén

1Al Ángel de la Iglesia de Sardes escribe: Esto dice el que tiene los siete Espíritus de Dios y las siete estrellas. Conozco tu conducta; tienes nombre como de quien vive, pero estás muerto. 2Ponte en vela, reanima lo que te queda y está a punto de morir. Pues no he encontrado tus obras llenas a los ojos de mi Dios. 3Acuérdate, por tanto, de cómo recibiste y oíste mi Palabra: guárdala y arrepiéntete. Porque, si no estás en vela, vendré como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti. 4Tienes no obstante en Sardes unos pocos que no han manchado sus vestidos. Ellos andarán conmigo vestidos de blanco; porque lo merecen. 5El vencedor será así revestido de blancas vestiduras y no borraré su nombre del libro de la vida, sino que me declararé por él delante de mi Padre y de sus Ángeles. 6El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias. 7Al Ángel de la Iglesia de Filadelfia escribe: Esto dice el Santo, el Veraz, el que = tiene la llave de David: si él abre, nadie puede cerrar; si él cierra, nadie puede abrir. = 8Conozco tu conducta: mira que he abierto ante ti una puerta que nadie puede cerrar, porque, aunque tienes poco poder, has guardado mi Palabra y no has renegado de mi nombre. 9Mira que te voy a entregar algunos de la Sinagoga de Satanás, de los que se proclaman judíos y no lo son, sino que mienten; yo haré que = vayan a postrarse delante de tus pies, = para que sepan = que yo te he amado. = 10Ya que has guardado mi recomendación de ser paciente, también yo te guardaré de la hora de la prueba que va a venir sobre el mundo entero para probar a los habitantes de la tierra. 11Vengo pronto; mantén con firmeza lo que tienes, para que nadie te arrebate tu corona. 12Al vencedor le pondré de columna en el Santuario de mi Dios, y no saldrá fuera ya más; y grabaré en él el nombre de mi Dios, y el nombre de la Ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, que baja del cielo enviada por mi Dios, y mi = nombre nuevo. = 13El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias. 14Al Ángel de la Iglesia de Laodicea escribe: Así habla el Amén, el Testigo fiel y veraz, el Principio de la creación de Dios. 15Conozco tu conducta: no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! 16Ahora bien, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, voy a vomitarte de mi boca. 17Tú dices: «Soy rico; me he enriquecido; nada me falta». Y no te das cuenta de que eres un desgraciado, digno de compasión, pobre, ciego y desnudo. 18Te aconsejo que me compres oro acrisolado al fuego para que te enriquezcas, vestidos blancos para que te cubras, y no quede al descubierto la vergüenza de tu desnudez, y un colirio para que te des en los ojos y recobres la vista. 19= Yo a los que amo, los reprendo y corrijo. = Sé, pues, ferviente y arrepiéntete. 20Mira que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo. 21Al vencedor le concederé sentarse conmigo en mi trono, como yo también vencí y me senté con mi Padre en su trono. 22El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias.
Leer capítulo completo →
Publicidad
Copied
Este sitio es gratuito — ayúdanos a mantenerlo así. Cada versículo, oración y devocional es financiado por lectores como tú.
Get your daily verse every morning?