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Job 37 RV1960

Reina-Valera 1960

1Por eso también se estremece mi corazón, /nY salta de su lugar. 2Oíd atentamente el estrépito de su voz, /nY el sonido que sale de su boca. 3Debajo de todos los cielos lo dirige, /nY su luz hasta los fines de la tierra. 4Después de ella brama el sonido, /nTruena él con voz majestuosa; /nY aunque sea oída su voz, no los detiene. 5Truena Dios maravillosamente con su voz; /nEl hace grandes cosas, que nosotros no entendemos. 6Porque a la nieve dice: Desciende a la tierra; /nTambién a la llovizna, y a los aguaceros torrenciales. 7Así hace retirarse a todo hombre, /nPara que los hombres todos reconozcan su obra. 8Las bestias entran en su escondrijo, /nY se están en sus moradas. 9Del sur viene el torbellino, /nY el frío de los vientos del norte. 10Por el soplo de Dios se da el hielo, /nY las anchas aguas se congelan. 11Regando también llega a disipar la densa nube, /nY con su luz esparce la niebla. 12Asimismo por sus designios se revuelven las nubes en derredor, /nPara hacer sobre la faz del mundo, /nEn la tierra, lo que él les mande. 13Unas veces por azote, otras por causa de su tierra, /nOtras por misericordia las hará venir. 14Escucha esto, Job; /nDetente, y considera las maravillas de Dios. 15¿Sabes tú cómo Dios las pone en concierto, /nY hace resplandecer la luz de su nube? 16¿Has conocido tú las diferencias de las nubes, /nLas maravillas del Perfecto en sabiduría? 17¿Por qué están calientes tus vestidos /nCuando él sosiega la tierra con el viento del sur? 18¿Extendiste tú con él los cielos, /nFirmes como un espejo fundido? 19Muéstranos qué le hemos de decir; /nPorque nosotros no podemos ordenar las ideas a causa de las tinieblas. 20¿Será preciso contarle cuando yo hablare? /nPor más que el hombre razone, quedará como abismado. 21Mas ahora ya no se puede mirar la luz esplendente en los cielos, /nLuego que pasa el viento y los limpia, 22Viniendo de la parte del norte la dorada claridad. /nEn Dios hay una majestad terrible. 23El es Todopoderoso, al cual no alcanzamos, grande en poder; /nY en juicio y en multitud de justicia no afligirá. 24Lo temerán por tanto los hombres; /nEl no estima a ninguno que cree en su propio corazón ser sabio.
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